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domingo, 24 de febrero de 2013

El Trastorno de Ansiedad afecta a un 20 % de la Población



De Wikipedia, la enciclopedia libre
Trastorno de ansiedad
Clasificación y recursos externos

El grito (Noruego: Skrik ) un expresionistapintura por Noruega artista Edvard Munch
ICD - 1040 - 42
CIE - 9300
DiseasesDB787
eMedicinemed/152
MeSHD001008
El trastorno de ansiedad es un término general que abarca varias formas diferentes de un tipo de trastorno psiquiátrico común caracterizada por excesiva reflexión , preocupación , inquietud, aprensión y temor sobre las incertidumbres futuras ya sea basado en hechos reales o imaginarios, que pueden afectar la salud física y psicológica. Existen numerosos síndromes psiquiátricos y médicos que pueden imitar los síntomas de un trastorno de ansiedad, como el hipertiroidismo , que es frecuentemente mal diagnosticada como trastorno de ansiedad generalizada .
Trastornos de ansiedad verdaderos parecen tener una variedad de psicosociales causas, y puede implicar una predisposición genética . Las personas diagnosticadas con un trastorno de ansiedad pueden clasificarse en una de dos categorías: en función de si experimentan síntomas continuos o episódicos.
Los criterios diagnósticos actuales psiquiátricos reconocer una amplia variedad de trastornos de ansiedad. Estudios recientes han encontrado que hasta un 18% de los estadounidenses y el 14% de los europeos pueden verse afectados por una o más de ellas. [ 1 ]

La Ansiedad afecta al 25% de la Población


Trastorno de ansiedad

Trastorno de ansiedad
Humanos tontos o incertidumbre?.jpeg
Clasificación y recursos externos
CIE-10F40-F42
CIE-9300
eMedicinemed/152
MeSHD001008
Wikipedia no es un consultorio médico Aviso médico 
Trastorno de ansiedad es un término general que abarca varias formas diferentes de un tipo de enfermedad mental, caracterizada por miedo y ansiedad anormal y patológica. Las condiciones ahora consideradas trastornos de ansiedad llegaron bajo la égida de la psiquiatría hacia el final del siglo XIX. Gelder, Mayou y Geddes (2005) explican que los trastornos de ansiedad se clasifican en dos grupos: síntomas continuos y síntomas episódicos. Los criterios diagnósticos actuales psiquiátricos reconocen una gran variedad de trastornos de ansiedad. Estudios recientes han encontrado que hasta un 18% de los estadounidenses pueden verse afectados por uno o más de ellos. En España, los trastornos de ansiedad afectarían a un 20% de la población adulta.1
El término ansiedad abarca cuatro aspectos que un individuo puede experimentar: aprehensión mental, tensión física, síntomas físicos y ansiedad disociativa. Los trastornos de ansiedad en el DSM-IV se dividen principalmente en:
  1. Trastorno de ansiedad generalizada.
  2. Trastorno de pánico (con o sin agorafobia).
  3. Trastorno obsesivo-compulsivo.
  4. trastorno por estrés postraumático.
  5. Trastorno por estrés agudo.
  6. Fobia social.
  7. Trastorno fóbico
  8. Otros trastornos de ansiedad no especificados o producidos por el consumo de sustancias.

Hay Muchos Casos de Ansiedad y depresión


Ansiedad: el 10% de los casos desemboca en un trastorno mental

  • Todos sufrimos algún episodio de estrés. Los expertos afirman que si dura más de un mes e impide llevar una vida normal, se transforma en una enfermedad. Algunos afectados lo canalizan a través del descontrol de impulsos como bulimia, compras compulsivas o abuso de alcohol.
     
Ansiedad: el 10% de los casos desemboca en un trastorno mental
Ansiedad: el 10% de los casos desemboca en un trastorno mental
La respiración se vuelve más intensa por minutos, el corazón late más deprisa, la boca se seca, el pulso tiembla, las manos sudan... Nuestro cuerpo reacciona frente a situaciones de estrés, se pone alerta ante la posibilidad de obtener un resultado negativo, ante estímulos amenazantes, escenas que nos atemorizan... Unas dosis de ansiedad que experimenta al menos «un 20 por ciento de la población alguna vez en su vida», señala Enrique Baca, jefe del Servicio de Psiquiatría de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid. Un periodo de estrés provocado por un cambio de trabajo, un nacimiento, una boda, los altibajos hormonales, son algunos ejemplos.

Una sensación, según los expertos, «inevitable». «No podemos aspirar a un mundo sin ansiedad, al igual que no podemos aspirar a un mundo sin dolor», matiza Francisco Ferre, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

Y es un estado que va en aumento, entre otros motivos por «la inseguridad económica y la inseguridad general desde el punto de vista físico, es decir, vivimos en un mundo menos seguro (atentados, crímenes...). A eso hay que añadir la cultura de la prisa. Todo es inmediato, se aceleran los tiempos. Las cosas se pueden conseguir muy rápido y esto genera una mayor fuente de frustración», apunta el jefe de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón. El experto también destaca la «hiperestimulación» en la que nos hayamos inmersos con los medios audiovisuales y que hace que el cerebro genere más información en nuestra cabeza, lo que implica mayor estrés.

El verdadero problema, no obstante, surge cuando ese estado «natural», esta reacción de nuestro organismo se prolonga en el tiempo (más de un mes), aumenta su intensidad y nos bloquea de tal forma que nos impide llevar una vida normal. Entonces, «pasa de ser una respuesta al estrés a una enfermedad ansiosa que requiere tratamiento, aclara Ferre.

«Cuando hay situaciones en las que la sensación de miedo viene sin identificador claro y sin esperarla, se denomina trastorno por ansiedad. Entre un 10 y un 15 por ciento ya se correspondería a este trastorno», especifica el psiquiatra Enrique Baca. Y estos trastornos por ansiedad, junto con la depresión, se espera que en el 2020 sean la causa de enfermedad número uno en el mundo desarrollado, según un informe de la Organización Mundial de la Salud.

Sin embargo, «es una clasificación compleja, porque se mezcla con trastornos que comparten la ansiedad como síntoma», añade Baca. Se produce cuando en un proceso de estrés, un malestar psicológico, se pierde el control, comienzan a darse situaciones de evitación (dejar de hacer cosas para no afrontar lo que nos asusta), se produce un aislamiento del individuo y una baja autoestima. También se produce una canalización a través del descontrol de impulsos, como la bulimia, las compras compulsivas, el abuso de alcohol...», explica Ferre.

«Las cifras son preocupantes. En Europa se estima que el 54 por ciento de los trastornos mentales están relacionados con la ansiedad», aclara.

Y las mujeres parece que la sufren más. De hecho, según argumentaron los especialistas en el último Congreso Nacional de Ansiedad y Trastornos Comórbidos, tienen dos veces más riesgo que el hombre de padecer trastornos por ansiedad. No obstante, Baca señala que «en realidad existe un sesgo, y es que las mujeres acuden a consulta más que los hombres, por lo que no sólo significa que tengan más, sino que también consultan más». Entre los trastornos, las fobias y los trastornos obsesivo-compulsivos y «los que se dan bastante son la ansiedad generalizada y las crisis de pánico», dice Baca. «Algunos acaban en Urgencias porque creen que el corazón les falla», apunta Ferre. «Tienen una sensación de muerte inminente y en casos extremos sufren despersonalización, es decir, sensación de dejar de existir, como si estuvieran viendo una película. A ello se suma la desrealización, ven el mundo como si todo fuera un decorado», dice Baca.
Genes
Además de ser una respuesta de nuestro organismo, hay quienes barajan una causa genética. En un estudio publicado en «Journal of Clinical Investigation», investigadores de la Universidad de Chicago (EE UU) analizaron el papel del gen de la glioxilasa (llamado Glo1). Según el principal autor del trabajo, Abraham Palmer, los roedores manipulados en laboratorio con múltiples copias del gen Glo1 mostraron niveles más elevados de ansiedad. «La investigación ha demostrado que Glo1 es la causa del comportamiento ansioso y no sólo una correlación», explica. Por su parte, Margaret Distler, de la misma universidad, señala que «el GLo1 puede convertirse en una diana útil, incluso para trastornos como la esquizofrenia y trastornos afectivos». Por su parte, Francisco Ferre se muestra mucho más cauto. «No hay que crear expectativas. Aún está por ver».
Tratamientos

Hasta entonces, y en función del tipo de trastorno, se aborda con «una terapia mixta que combina fármacos con psicoterapia», dice Enrique Baca. «Para toda la gama de fobias es fundamental el tratamiento psicoterapéutico cognitivo-conductual. Para las crisis de pánico y la ansiedad generalizada, son efectivos los medicamentos que actúan controlando de forma más rápida los síntomas.

martes, 19 de febrero de 2013

Los DIFÍCILES y TOXICOS


Ocho colegas tóxicos con los que no querrás trabajar

19.02.2013Ángela Méndez. Siga al autor en0
Las nueve de la mañana. Hora de incorporarte a tu puesto de trabajo y momento también de comenzar a bregar con los compañeros de faena; ésos que a menudo frenan tu ritmo y minan tu moral.
[foto de la noticia]
Quién no ha deseado trabajar en solitario? Como desgraciadamente la realidad es otra, la solución es reconocer a la fauna más perjudicial y aprender a neutralizar sus efectos. David Comí, socio director de Incrementis, y Jonathan Littman y Marc Hershon, autores de Cómo rebelarse en la empresa, describen algunos de los más molestos:
El criticón
Le encanta comentar los defectos de los demás y sacarlos a relucir. Necesita desprestigiar para camuflar su falta de seguridad. El único objetivo es ofender. Personaliza la crítica: "Lo has hecho mal", pero no entra en las causas.
Para minimizar su efecto no te pongas a la defensiva, ni entres en su juego. Acéptale sólo la crítica justificada, pero nunca la parte exagerada o fuera de contexto. Sé asertivo y lánzale preguntas del tipo "¿A qué te refieres en concreto cuándo…?", "¿cuál es la finalidad de tu comentario…?"
El impulsivo
Es incapaz de manifestar lo que siente si no vocifera o golpea la mesa. Demuestra inmadurez y pérdida de control. Es como un niño que cree que con pataletas se consiguen las cosas.
Ante un compañero así, no te tomes sus rabietas como un ataque personal. Espera que se le pase y se calme antes de hablar con él. Sobre todo usa gestos y un tono de voz que demuestre tranquilidad, comprensión y empatía.
El negativo
Sólo ve problemas a su alrededor. Encuentra amenazas en todas las propuestas y soluciones y todo le parece "imposible". Utiliza frases como "creo que saldrá mal…" o "ya te lo avisé…". En su afán quejica incluso exagera la realidad.
Para controlarle déjale hablar y escucha sus objeciones para que se desfogue. Después trata de que te demuestre lo que dice con pruebas empíricas.
El manipulador
Este personaje es altamente peligroso. Utiliza medias verdades para su propio beneficio. Para él las personas son sólo un medio para conseguir sus objetivos. Si es necesario crea malentendidos y no tiene ningún respeto por la verdad.
Para neutralizar a un manipulador lo más recomendable es comprobar discretamente la veracidad de lo que dice. Responder siempre a sus engaños y dejarle en evidencia con sus mentiras. Es fundamental transmitir firmeza y asertividad.
El dictador
Le gusta intimidar y mostrarse arrogante. Necesita dominar todo lo que le rodea. Es intolerante con la actitud de los demás y no soporta a los que no piensan como él.
Para convivir con él hay que ir al grano y estar cargado de hechos. Debes tratarle con respecto, pero de igual a igual. Nunca te sometas ni muestres conductas de sumisión, porque pensará que eres débil. Es clave saber usar con él un tono de voz directo, claro y conciso.
El mentirosillo
Inseguro, desorientado e incapaz de ser sincero por falta de confianza. El mentirosillo ante todo quiere caer bien. El motivo principal de que actúe de esta forma es porque quiere escaquearse de algún problema o no asumir su parte de responsabilidad.
No te dejes embaucar por su falsa amistad. Sé directo y pídele su opinión, verás cómo se viene a menos.
El ‘hoja de cálculo’
El maniático de manual que incordia a todo el mundo con su exagerado sentido de las reglas, a la vez que chupa hasta la última gota de energía y diversión a cualquier iniciativa.
Trata de reconvertirle ayudándole a exponer ideas descabelladas y a disfrutar de la improvisación.
El ‘oveja’
Bienvenidos a la amplia mayoría. El oveja es el más exasperante e irreductible. Es el defensor de las ideas comunes. No es que sea incapaz de pensar por sí mismo, sencillamente es que no lo hace porque no quiere. Le resulta más cómodo seguir el sendero marcado por la mayoría.
Su manejo es difícil. Tendrás más oportunidades si tratas con él de forma individual. Además, si ganas a una oveja para tu causa, puede que te dé una alegría y atraiga a muchas más.

domingo, 3 de febrero de 2013

Paul Gascoigne alarma


El lamentable estado del futbolista en un acto en Northampton alarma a su agente: «Su vida está en peligro porque es alcohólico»

El agente de Paul Gascoigne, Terry Baker, confesó que la situación del ex jugador es delicada debido a sus problemas con el alcohol, al reconocer este domingo, después de haberle visto perjudicado en un evento caritativo en Northampton, que, a pesar de que el propio Gascoigne no se lo agradezca, "necesita inmediatamente pedir ayuda". 

"No va a darme las gracias por decirlo, pero necesita inmediatamente pedir ayuda. Su vida está siempre en peligro porque es alcohólico. Tal vez nadie lo puede salvar, no lo sé. Realmente no lo sé", declaró Terry Baker en una entrevista concedida a BBC Radio 5. "Lo que sea que le haya sucedido en cinco o seis semanas desde que le vi en navidad, no ha sido lo mejor para él", agregó. 

En referencia a su estado en Northampton, donde se le vio temblar y arrastrar palabras sobre el escenario, Terry Baker añadió además que la descomposición de Paul Gascoigne en el acto del jueves se produjo a causa de la muerte de un conocido en un centro médico. De este modo, los problemas de Paul Gascoigne vuelven a salir a escena. La relación del que fuera internacional con Inglaterra y el alcohol ya empezaron cuando estaba en activo. Incluso se acogió a la ley de Ley de Salud Mental en dos ocasiones en 2008. Hace poco, fue tratado en la Clínica Priory y el centro 'Providence Projects' de tratamiento en Bournemouth.

viernes, 1 de febrero de 2013

Claves para detectar y evitar a la gente tóxica de tu vida La autora estadounidense Lillian Glass fue la primera en identificarlas y ponerles un nombre. Las llamó ‘gente tóxica’ y describió su comportamiento en Relaciones tóxicas:

Claro que las personas tóxicas existen.
La vida nos la ha ido poniendo delante.
Es muy importante detectarlas para no dejar que te hagan daño.

gente tóxica, relaciones, desarrollo profesional, autoayuda, coaching, psicología

Hay personas que objetivamente podemos denominar sin dudarlo como gente tóxica, para entendernos ese tipo de persona que no hay por donde coger y con quien solo vamos a tener problemas por muy positivos y comprensivos que tratemos de ser.
La gente tóxica existe, y nuestras relaciones con ellos suelen ser perjudiciales en mayor o menor sentido ya que incluso saliendo bien parados nos restan bastante energía que bien podríamos emplear en gente que nos enriquezca interiormente en nuestro desarrollo personal y como no también en nuestro desarrollo profesional ya que pueden afectar muy negativamente a nuestra autoestima.
Es importante saber cómo detectar y evitar a la gente tóxica que nos podemos cruzar en la vida, sobre todo en nuestras relaciones amorosas, ya que poco o nada podemos hacer para sacarles del círculo vicioso negativo en el que se encuentran y del que ni siquiera se plantean salir. Por eso os recomiendo este interesante artículo que os da excelentes claves para saber cómo detectar y evitar a la gente tóxica:

Claves para detectar y evitar a la gente tóxica de tu vida

La autora estadounidense Lillian Glass fue la primera en identificarlas y ponerles un nombre. Las llamó ‘gente tóxica’ y describió su comportamiento en Relaciones tóxicas: 10 maneras de tratar con las personas que te complican la vida, un libro publicado en 1997 que rápidamente se convirtió en un referente.
Glass, experta en comunicación y lenguaje corporal, acaba de publicar una segunda parte que ha ido un poco más allá: Hombres tóxicos, diez maneras de identificar, tratar y recuperarse de los hombres que nos hacen la vida imposible. En este trabajo, identifica los perfiles clásicos: el competidor-celoso, el pasivo-agresivo, el sabelotodo arrogante, el seductor y mentiroso y el sociópata, entre otros.
Podría parecer que se trata solo de parejas masculinas, pero Glass aclara que este comportamiento también se aplica a las mujeres. Asimismo, algunos expertos utilizan el término ‘vampiro emocional’, porque se trata de personas (hombres y mujeres) que roban o chupan la energía de otras.
Y no solo se trata de novios o esposos. Hay amigos, familiares e incluso compañeros de trabajo con los cuales se pueden establecer, sin quererlo, estos vínculos ‘venenosos’.
¿Cómo saber que se está en una relación tóxica? Para Lillian Glass, una buena manera de identificar a una persona ‘tóxica’ es cuando uno siente que le provoca emociones negativas, cuando no lo trata bien y afecta su comportamiento y autoestima.
La psiquiatra colombiana Olga Albornoz añade: “Estas personas no generan ningún bienestar, sino angustia, ansiedad y culpa”. Albornoz aclara que en relaciones así el problema es de las dos partes: “Siempre hay uno que contamina y otro que se deja contaminar, y que parece que no quisiera tener relaciones sanas”.
La gente tóxica’, explica la terapeuta de pareja Nelly Rojas de González, ejerce su poder sobre personas vulnerables y generalmente muy inseguras. Las relaciones de este tipo no son exclusivas de los jóvenes. “Son comunes a cualquier edad y entre los mayores son realmente desgastantes y difíciles”, agrega Rojas de González.
¿Y cómo romper estos vínculos? Algunas veces merece la pena buscar ayuda de un especialista. Pero se puede comenzar diciéndole al ‘vampiro emocional’ lo que sentimos de manera asertiva. Y lo más importante: poniendo límites.
El peligro de sobreproteger
Una de las primeras relaciones tóxicas que se pueden establecer entre dos personas y que pueden dejar secuelas para toda la vida es la de un padre o madre que sobreprotege a su hijo. Según la psiquiatra Olga Albornoz y la psicóloga clínica y terapeuta Nelly Rojas, la sobreprotección “inutiliza” y, además, crea futuras personas tóxicas que están convencidas de que se lo merecen todo y nunca nada les basta. Las personas sobreprotegidas en su infancia crecen con bajo nivel de frustración y mucha intolerancia. “Quieren tenerlo todo, pero tras conseguirlo no les parece suficiente”.
‘Estuve al borde del suicidio’
Tiene 29 años, es publicista y cuenta que hace cuatro años estuvo al borde del suicidio por culpa de una novia tóxica. Había golpes, celos y rabia. “Llegué a pensar que lo merecía”. Ahora, recuperado, ayuda a personas con historias parecidas.
Para identificarlos
Competidores, celosos y descalificadores.
Arrogantes, soberbios y egocéntricos.
Manipuladores, absorbentes, déspotas y mentirosos.
Aburridos, pesimistas, depresivos.
Perfeccionistas, insatisfechos crónicos para los que nada ni nadie es suficiente.